ARGENTINA

Ingreso Familiar de Emergencia

Medidas del gobierno nacional para mitigar la crisis que se viene.

Ingreso Familiar de Emergencia

Luego de semanas de escasa participación en los anuncios presidenciales y un letargo de meses para anunciar un plan económico nacional desde su asunción, el ministro de economía, Martín Guzmán, empujado por la emergencia económica actual, anunció este lunes el lanzamiento del Ingreso Familiar de Emergencia, con la finalidad de poder mitigar los efectos económicos de la pandemia del CORONAVIRUS.

Monotributistas sociales, categoría A y B, trabajadores en situación de informalidad y personal doméstico serán los destinatarios de la nueva medida que contempla un ingreso de 10 mil pesos mensuales con duración todavía indefinida, dado a que está abierta la posibilidad de que se extienda la cuarentena.

Para acceder al Ingreso Familiar de Emergencia se tendrá que realizar un registro por la página de ANSES y se tendrá que cumplir con los siguientes requisitos:

1- Personas de 18 a 65 años.

2- Nativos argentinos o naturalizados y residentes legales de más de dos años.

3- No tener otro ingreso familiar registrado.

4- No poseer patrimonios importantes.

5- No percibir renta financiera.

6- Compatible con la AUH y AUH por embarazo.

Los montos se cobrarán recién en los primeros días de abril, luego de ser aprobadas las solicitudes, por medio de una cuenta bancaria u otros medios todavía no especificados.

La medida llega como respuesta a la crisis social emergente, en la cual trabajadores informales y monotributistas no pueden ejercer sus oficios por las medidas de la cuarentena y están restringidos de poder tener algún ingreso para su subsistencia.

Estas medidas aparecen luego de cumplirse una semana de medidas restrictivas de circulación de las personas que derivaron en la actual cuarentena y que resultaron dramáticos para los ya flacos bolsillos de más del 30% de los trabajadores que se encuentran en la economía informal, los cuales podrán cobrar 10 mil pesos al cumplir con los requisitos mencionados.

La medida tiene buena aceptación en los sectores económicos más vulnerables, a pesar de que las decisiones de Martín Guzmán no se correspondan con la celeridad de respuesta que requiere la crisis del coronavirus.

El ministro desde que está en funciones ha dedicado la mayor parte de su tiempo a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero todavía no presentó en estos 100 primeros días de gobierno algún plan económico que propicie el crecimiento de la economía argentina, debido al condicionamiento de las mencionadas negociaciones.

Desgraciadamente, tampoco ha conseguido avances positivos en las negociaciones de la deuda argentina con privados y el FMI, los cuales no parecen actualmente prioritarios en el orden de las necesidades económicas de la sociedad.

El Ingreso Familia de Emergencia es el primer intento del ministro Martín Guzmán para contener el hambre en Argentina en tiempos de coronavirus y pretende abarcar una cobertura de tres millones de familias.

A esta altura es claro que la recesión económica es inevitable, lo que no queda claro por ahora es si será una medida suficiente para propiciar la paz social y calmar el hambre de un gran sector de la sociedad.

Lamentablemente, el plan de contingencia carece de medidas de contención a un sector importante de monotributistas y pequeñas empresas casi empujadas al cierre de actividades por este combo de recesión y coronavirus. En efecto, las únicas medidas tomadas para estos sectores son la cancelación de cortes de servicios ante falta de pago y el clearing bancario para que las empresas puedan emitir pagos de sueldos a sus trabajadores a pesar de no disponer de fondos.

Desafortunadamente, las negociaciones con el FMI imponen condiciones importantes al presupuesto nacional, lo cual limita al gobierno de poder presentar una propuesta más generosa.

Sin embargo, la sociedad espera ansiosamente por estímulos económicos que permitan generar las condiciones para soportar esta crisis de la manera más digna. También el potencial productivo del país confía en un efecto rebote luego de la normalización de la actividad económica. Pero hoy estamos siendo testigos de una economía de guerra con riesgos de una escalada inflacionaria y desabastecimiento.

En ese contexto, este nuevo proyecto se espera se cumpla con celeridad y eficiencia. Las urgencias de la sociedad se irán manifestando progresivamente en el transcurso de los días de cumplimiento de la cuarentena. El accionar del ministerio de economía de la Nación tendrá que estar a la altura de las circunstancias y adaptarse a la dinámica de la frágil situación social. Seguramente no podrán conformarse con esta medida de emergencia. La economía está en terapia intensiva.

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