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Copa Libertadores 2021

La odisea y la pesadilla que vivió Boca en Brasil, a horas de la "final" contra el Atlético Mineiro

Una espera tensa en el aeropuerto, mucho ruido para no dejarlos dormir y un clima de mucha hostilidad a los jugadores. Así fue recibido el xeneize, al que pocas veces le fue mal en ese país.

Una "pesadilla" estuvo preparada para Boca en Brasil
Una "pesadilla" estuvo preparada para Boca en Brasil

Clima copero, de las viejas ediciones de la Copa Libertadores, es lo que tuvo que soportar y atravesar Boca en su llegada a Brasil, para jugar el partido revancha de los octavos de final del mayor certamen continental, ante Atlético Mineiro. 

"Los vamos a recibir de la misma manera", había advertido la semana pasada Sergio Batista Coelho, el presidente del club brasileño, y así fue nomás. Las palabras del titular del equipo anfitrión no quedaron en la nada y el Xeneize debió atravesar una serie de visicitudes, ni bien piso suelo brasileño.

Todo comenzó con una larguísima espera en el aeropuerto ya que los trámites de admisión de los hisopados por coronavirus se llevó a cabo de a uno, para los integrantes de la delegación de Boca. Lo que hizo que la espera en el hall del aeropuerto, sea tensa y tediosa.

Y luego, una vez sorteado ese inconveniente, y tras tener que atravesar muchísimo tránsito hasta llegar al hotel Ouro Minas de Belo Horizonte, la cuestión prosiguió con el acoso de los hinchas brasileños, quienes con fuegos artificiales se encargaron de que Boca no pase una buena noche. 

El club de la Ribera arribó a Brasil y estuvo alrededor de dos horas parado en el aeropuerto, pero finalmente pudo ingresar al país y cuando se alojó en el hotel, a la espera del partido de vuelta contra el Galo -la serie está 0 a 0-, la pesadilla no acabó. 

Los hinchas del Mineiro que se acercaron a la puerta del hotel les prepararon una "sorpresa" para nada agradable. Hasta que fueron detenidos por la policía local, hicieron detonar muchísimo fuego de artificio, que luego fue confiscado por las autoridades. Esto ya se ha vuelto un "ritual" cada vez que un equipo argentino visita a un brasileño por algún certamen. 

"Arrancamos como dijeron que nos iban a esperar", aseguraron desde la delegación xeneize, minutos después de obtener la autorización para dirigirse hacia el hotel. Es que en el equipo argentino se cree que los trámites se hicieron lentos de manera adrede, para dificultar su estadía en Brasil desde el primer momento.

En el mientras tanto, desde los medios periodísticos también se metían en la cuestión: se leyó la frase "la revancha comenzó a jugarse en el aeropuerto", a lo que luego se le sumó "y siguió en el hotel de Boca".

Fuente: depo.com.

 

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