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La noticia que nadie quería dar

Derrumbe en Miami: hallan el cuerpo de la fotógrafa argentina entre los escombros

Graciela Cattarossi, de 46 años, fue hallada este sábado, dos días después de haber sido encontrado el cuerpo de su pequeña hijita de 7 años.

Graciela Cattarossi junto a su pequeña hija Stella vivían en el edificio de la tragedia
Graciela Cattarossi junto a su pequeña hija Stella vivían en el edificio de la tragedia

En medio de una intensa búsqueda, tras el derrumbe del edificio Champlain Towers South, en Surfside, el cuerpo de la fotógrafa argentina Graciela Cattarossi, de 46 años, fue hallado este sábado, según confirmó la Policía de Miami-Dade.

La intensa búsqueda de sobrevivientes a más de una semana del derrumbe del edificio Champlain Towers South, en Surfside, llegó a uno de los capítulos más devastadores el jueves por la noche, cuando un veterano bombero de la ciudad recuperó el cuerpo de su propia hija de siete años entre los escombros. La niña luego fue identificada según los medios locales como Stella Cattarossi, una de los nueve argentinos desaparecidos en la tragedia, que estaba junto a su familia en el complejo que colapsó.

Stella y Graciela se hallaban en el momento del derrumbe en el departamento 501 de la torre sur del condominio. Allí también estaban los padres de Graciela, Gino y Graciela, y su hermana, Andrea, una arquitecta que vive en Pilar que estaba de visita en Miami, de los que aún no se tienen noticias.

Graciela, de 48 años, estaba separada del padre de su hija y trabajaba para asegurarle a Stella el mejor futuro. “Su devoción por la niña era incomparable”, afirmó su amiga Kathryn Rooney Vera, entrevistada por el diario Miami Herald a raíz de la tragedia. Según contó, se conocieron en 2008, cuando fueron vecinas en el complejo de condominios Grand Venetian de Miami Beach, y sus hijos iban juntos al colegio Von Wedell Montessori.

La mujer describió a la argentina como una persona extremadamente afectuosa. “Cuando estaba embarazada del que creímos que sería mi último hijo, me sacó varias fotos y me las regaló para conmemorar el proceso. ¡Estaba súper emocionada por mí! Era muy generosa, alguien con los pies sobre la tierra y que trabajó duro por todo lo que tenía”, había expresado.

Según un testigo del momento, el padre de Stella estaba con su hermano, y utilizó su campera para cubrir el cuerpo de su hija, puso una pequeña bandera de Estados Unidos sobre ella y la sacó de la zona de los escombros. La policía de Miami-Dade confirmó que se había recuperado el cuerpo de una niña de 7 años, pero no reveló su identidad por pedido de la familia. “Trágicamente, una de las víctimas es la hija de un bombero de la ciudad de Miami, no hace falta decir que cada noche desde el jueves pasado ha sido difícil para todos, especialmente para las familias afectadas, pero anoche fue muy difícil para nuestros socorristas, mi corazón está con ellos”, dijo la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava.

Los rescatistas han recuperado hasta el momento a 24 víctimas de los escombros, mientras que otras 124 personas siguen desaparecidas diez días después del colapso de la torre. A las enormes dificultades que debieron enfrentar los bomberos y rescatistas locales y extranjeros –lluvias, incendios, el riesgo de derrumbe de la parte del edificio que quedó en pie, y una montaña de “hormigón pulverizado” que debían levantar con sus propias manos– se sumó en las últimas horas la tormenta tropical Elsa, que avanza desde el Atlántico hacia las costas de la Florida. La llegada de Elsa elevó la urgencia por derribar la porción del complejo que quedó en pie para garantizar las tareas de búsqueda.

“Esto protegerá a nuestros equipos de búsqueda y rescate. No sabemos cuándo podría caerse “, dijo el gobernador de Florida, Ron DeSantis, durante una conferencia de prensa el sábado. “Con estas ráfagas, eso crearía un peligro muy grave”, agregó.

Con el correr de las horas, las autoridades se enfrentaban a un duro dilema: definir en qué momento dan por terminada la búsqueda de sobrevivientes, y dan la orden de comenzar la operación de recuperación de los cuerpos y restos humanos, que probablemente lleve a reducir la cantidad de rescatistas que trabajan en lo que quedó del edificio.

Fuente: La Nación.

 

 

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