SALTA

Lo viste en vivo en DNI en televisión

"El panorama es muy negativo": el crudo análisis del economista de DNIsalta.com sobre el agresivo aumento de la ropa de abrigo en Salta

Mientras el frío acecha y los protocolos de coronavirus exigen ventilación de ambientes en espacios cerrados como las aulas, pelearle al frío en estos tiempos inclementes están fuera del alcance de cualquier bolsillo. Y tras el informe de los precios realizado por nuestro medio, el columnista especializado de DNI presagió consecuencias desalentadoras para consumidores y comerciantes.

Combatir al frío, inaccesible para la mayoría de los salteños: ¿A qué obedece?
Combatir al frío, inaccesible para la mayoría de los salteños: ¿A qué obedece?

El frío comienza a castigar con fuerza e inclemencia en Salta, y lo que es un mero ciclo meteorológico para los salteños abre un amplio abanico de diversas problemáticas, que no solo afecta a la cantidad de personas sumidas en la indigencia y en la situación de calle, sinoi también a los alumnos, tal como se observó hace pocos días en imágenes virales capturadas en escuelas de la provincia, que deben asistir a clases cubiertos con mantas y frazadas por el frío impiadoso que ingresa a las aulas, ante la disposición protocolar de mantener los ambientes ventilados a causa del coronavirus; como tantas otras cuestiones, también relacionadas con la salud y los efectos del virus.

Esta situación fue un disparador para un riguroso informe especial que realizó DNIsalta.com con nuestro equipo periodístico, que salió a la calle el pasado viernes a relevar los precios de las distintas prendas de abrigo en el microcentro salteño, entre las peatonales, en la zona "popular" donde los salteños concurren a realizar las compras.

 ¿Cuánto le cuesta hoy a un padre abrigar a un hijo? o, ¿cuánto dinero le demanda a un salteño promedio poder pelearle al frío que asoma impiadoso cuando aún no llegamos al invierno ni a experimentar los días más fríos del año?

Y el informe puso de manifiesto la inaccesibilidad que hoy le implica a cualquier salteño trabajador comprar ropa de abrigo ante precios desorbitantes, con un aumento que va entre el 90 y 100 por ciento con relación al año pasado, cuando la actividad empresarial estaba más restringida, las ventas eran menores por las mayúsculas restricciones y se suponía que las ventas eran aún más escasas que en la actualidad.

En el informe, que realizamos recorriendo los comercios del centro de la ciudad, vale aclarar, lejos de los shoppings o las zonas residenciales, pudimos testificar en los negocios camperas de relativa cobertura para el frío en valores que iban hasta los... ¡20 mil pesos!, precios inalcanzables para la inmensa mayoría; además de sueters de modesta cobertura a 5 mil pesos; buzos de algodón con capucha a 4500 pesos y jeans a 5000 pesos.

Tras la publicación en nuestra edición Web y nuestras redes del informe de DNIsalta.com, inmediatamente, el fin de semana una tienda en Salta publicó promociones en redes sociales que provocó una verdadera revolución de gente agolpándose con interminables filas en la tienda, tras lo cual hasta tuvo que intervenir la Policía. Los comerciantes, también víctimas de esta realidad, tanto como los consumidores, nos comentaban, ante esta situación, que hoy prefieren ganar menos y vender más, sino, la gente no entra ni por asomo a sus locales.

Ante la pregunta de por qué es tan caro vestirse en Salta en relación, por citar un ejemplo, a Buenos Aires, donde es mucho más barato un mismo producto, el columnista especializado de DNIsalta.com, Juan Víctor Soto, quien es licenciado en Economía y máster en Negocio Internacional, brindó una cruda radiografía y un no menos desalentador panorama de esta realidad que golpea a toda la cadena comercial.

"Lo que pasa es bastante simple. Los costos son muy altos. Entonces, los negocios tienen dos opciones: lo que hizo Garbarino, que es cerrar sus puertas, o aumentar los precios. Porque no solo los costos son altos, sino también las  venta son bajas. Cuando tenés altos costos y ventas bajas, la única opción que queda es aumentar los precios; o sea, vender poco, pero vender con un margen alto de diferencia. Y a los costos de producción altos se les suma la luz y el alquiler, además de los impuestos nuevos de ingresos brutos que agregó la Provincia. La única opción que les queda a estos comercios con costos altos es realizar esta práctica", comenzó analizando el economista de DNIsalta.com en el programa televisivo de DNI del pasado domingo.

"También está el negocio que prácticamente liquidó su venta justamente porque los costos los tienen estrangulados, y se desbordó de gente. Está deprimida la demanda, hay pocas ventas, pero también hay poco producto para vender, entonces ellos están tratando prácticamente de liquidar los productos, sacárselos de encima, y se producen estas filas de gente que nos hacen recordar a una época donde pasaba algo muy parecido en la Argentina, que es en el '89. Ya estamos acercándonos un poco a un clima de hiperinflación donde los productos son escasos, donde los comercios ponen los precios muy altos para poder recuperar algo, y cada vez que aparece una oferta al costo la gente se amontona a sacar todo lo que pueda. Es muy negativo el panorama que estamos viendo", fue la descarnada observación del especialista en DNI en televisión.

En relación al crecimiento del comercio que está por debajo de la informalidad, al por qué bajaron las ventas y hay tanta gente vendiendo en Salta, mientras que los feriantes en Salta no tienen apoyo, incentivo ni eximición de impuestos, tal contaba paralelamente la representante del sector Hilda Silva, también en DNI por televisión, Soto fue mucho más allá con su análisis: "En Salta desapareció hasta la llamada changa".

"Lo que está pasando en la economía de Salta, que tiene un mercado muy informal, es que están cayéndose las changas: la persona que sobrevivía con changas, hoy no tiene trabajo ni posibilidad de generar, entonces las personas que ya no pueden vivir del trabajo informal y de las changas están comenzando a salir a vender. El comercio informal se está trasladando ahora a la venta de comidas o de ropa. Y si no hay trabajo, ¿cómo puede el consumidor comprar ropa, hoy que comprarse una campera o unas zapatillas es hoy lo que hace dos años era comprarse una moto? Los precios están por arriba del salario vital y móvil. La economía se está deprimiendo mucho y las consecuencias son estas, desgraciadamente no hay indicios de que esto va a mejorar", concluyó su análisis poco alentador nuestro economista en DNI.


 

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