SALTA

Acudieron agobiados a DNIsalta.com

Niños de un humilde paraje salteño se quedaron sin comida: padres piden que intervenga urgente el Ministerio de Educación

Se trata de un grupo de alumnos del olvidado paraje de San Bernardo de la Zorra, que no pueden alimentarse porque un supuesto usurpador le puso candado al depósito de mercaderías. Son niños que viajan kilómetros a pie para poder aprender, y que además dependen de la comida que les suministra el establecimiento. Piden que el ministro Cánepa y el Gobierno tomen urgente cartas en el asunto y les asegure la ración de alimentos a los pequeños.

La humilde escuelita de San Bernardo de la Zorra, de la que depende la alimentación de los niños. Imágenes enviadas a la redacción de DNIsalta.com
La humilde escuelita de San Bernardo de la Zorra, de la que depende la alimentación de los niños. Imágenes enviadas a la redacción de DNIsalta.com

Los alumnos de la humilde y centenaria Escuela Nº 4327 "Gabriel de Güemes Montero" del postergado paraje San Bernardo de la Zorra, perteneciente al departamento de Rosario de Lerma y distante a 80 kilómetros de Campo Quijano, quienes tienen a la vulnerabilidad como común denominador y dependen exclusivamente de la comida que les provee la escuelita-comedor para poder subsistir, se quedaron sin poder alimentarse porque un supuesto usurpador cerró con candado el depósito de mercaderías del establecimiento, aduciendo que ese inmueble y la finca que rodea a la escuelita le pertenece, según denunciaron en nuestra redacción padres y vecinos.

Gracias por comunicarte al WhatsApp de DNIsalta.com - 0387 - 155460555.

Los padres de los pequeños alumnos de la escuelita del paraje salteño acudieron desesperados a DNIsalta.com solicitando una respuesta urgente a este drama a las autoridades del Ministerio de Educación de la Provincia, comandado por Matías Cánepa, para que se les pueda seguir garantizando la continuidad de la alimentación a estos niños humildes.

Se trata de una pequeña escuelita donde asisten 8 niños y niñas  en total, en un plurigrado, donde los chicos, además de los contenidos educativos esenciales, reciben desayuno y almuerzo, y donde asisten de 8:30 a 13.

Además del drama que viven los alumnos en este postergado paraje, se trata de una escuelita que tiene 115 años de vida la cual es objeto de esta supuesta usurpación, donde además allí se concentran muchas historias y un sinfín de sentimientos de gente que comenzó forjándose allí,  y luego tuvo que emigrar a las ciudades, un viejo edificio que contuvo a cientos de habitantes de parajes aledaños durante más de un siglo.

Los padres de los alumnos denuncian que la persona que se habría adueñado de las tierras y del edificio educativo le puso candado al depósito aduciendo que toda la finca, las tierras y el inmueble de la vieja escuela le pertenecen a él. Denuncian además que nunca se comunicó nada al respecto, que ninguna autoridad tomó cartas en el asunto y que no hay escritos de ningún juez ni documentación que acredite que ese terreno le pertenece al denunciado, que está identificado como V.M.G. Además, manifiestan que esto se trata de "una usurpación" en el afán de molestar, y que esta persona "se está metiendo con la comida de los niños".

Lo cierto es que la escuela quedó cerrada, casi una decena de niños y sus familias quedaron a la deriva, ya que no hay mercaderías para preparar el desayuno y el almuerzo de los chicos. En San Bernardo de la Zorra peligra la alimentación de los niños, porque un hombre que dice ser dueño le puso candado a sus sueños de progreso y al depósito donde guardan los alimentos y los elementos de estudio.

Cabe consignar que en estos parajes olvidados y humildes muchos niños reciben en la escuela, en muchos casos, la única ración diaria de alimentos que consumen en el día, y son enviados por los padres para recibir la comida, más que por el estudio propiamente dicho, por la imperiosa necesidad que abunda en estas zonas, donde el orden de prioridades comienza por la alimentación, y continúa con la salud, a la que también exponen los niños por el riesgo de los déficits nutricionales para chicos en pleno crecimiento, y en tercer lugar la educación.

El Ministerio de Educación debe visibilizar de manera urgente este drama y ver de qué manera, y sin más dilaciones, puede garantizar la continuidad de la alimentación de los niños ante esta situación circunstancial que se dio allí, y que en todo caso la justicia debe resolver si se trata de una usurpación, o de si realmente el lugar es propiedad de V.M.G. Pero hasta tanto, el jefe de la cartera educativa tiene la obligación de solucionar esta problemática donde la salud y la integridad de niños salteños, en primer lugar, está en juego.

Los padres de los niños y las autoridades de la escuelita denunciaron que este hombre (V.M.G.) tiene "cierta fama de adueñarse de terrenos" sin respaldar con la pertinente documentación que acredite su propiedad (solo hay carteles que no sería considerado prueba fehaciente de la propiedad). Y relataron que hace años habría tomado otra casona que se le habría prestado cuando llegó al paraje a trabajar como enfermero, hace aproximadamente 50 años atrás, aprovechándose del respeto y la calidez de la gente del lugar, según denuncian.

"Este hombre llegó hace 50 años a la zona, con humanidad se le concedió una casa, porque los maestros para estos parajes tan olvidados y solitarios representan una autoridad. Entonces, en ese tiempo este hombre se adueñó de esta vivienda presentando una posesión veinteañal, y como eso le salió favorable, siguió en la misma línea de continuar usurpando tierras. Años después, tras un acuerdo entre los ministerios de Educación y Salud le prestaron un aula del edficio viejo de la escuela para que funcione la enfermería. Entonces, este señor arovechó esto para seguir acaparando cosas, y no solo agarró un aula, sino también todo el edificio viejo, apropiándose de lo que le fue prestado y usando la energía y el agua de los niños. Es un edificio viejo de 115 años del que él se adueñó aduciendo que los antiguos dueños le cedieron de palabra, y hace uso y usufructo de lo que le corresponde a los niños", denunció en diálogo con DNIsalta.com una docente del establecimiento.

Los padres de los niños piden que el Ministerio de Educación, que ya debería estar al tanto de esta problemática, se encargue de manera urgente de arbitrar sus medios y recursos para que esta escuelita pueda garantizar la educación, y sobre todo la alimentación de chicos muy humildes que llegan desde las quebradas y cerros recorriendo incluso varios kilómetros a pie para poder alimentarse, principalmente 

 

¿Compartís la nota?