SALTA

Gobierno ingrato

Prestaron servicio en plena pandemia y Sáenz los quiere echar: "iban contagiados a trabajar y ahora los quieren dejar"

El gobierno les prometió que iban a pasar a planta permanente y ahora los quiere dejar en la calle.

Prestaron servicio en plena pandemia y Sáenz los quiere echar: "iban contagiados a trabajar y ahora los quieren dejar"

El conflicto en la salud es una olla a presión constante. Los problemas no se terminan de resolver y todo se  achaca a la falta de presupuesto que llamativamente se recorta en salud, pero no se escatima en gastos de campaña electoral o gastos en publicidad para mejorar la imagen de una gestión que a todas luces demostró falta de planificación y rumbo.


Cuando la pandemia estuvo en su punto más álgido, se tomaron medidas sanitarias para paliar la situación, entre esas disposiciones estuvo contratar personal de salud para asistir a los pacientes con diferentes cuadros de complejidad. Se creó el centro de recuperación Covid en el Centro de Convenciones de Limache, el cual funcionó en ese lugar hasta el 5 de diciembre de 2021 para luego pasar al edificio anexo del hospital Señor del Milagro, ubicado en calle Rivadavia 1350.


Para ese entonces, los denominados esenciales seguían siendo los héroes y se los consideraba esenciales. El Gobierno les prometió estabilidad laboral y que esos contratos temporales pasarían a ser permanentes, como premio al mérito de haber estado en la línea de fuego cuando comenzó la crisis que les costó la vida a miles de salteños.


Lejos de cumplir las promesas y cuando ya no los consideró indispensable, Sáenz resolvió dejar a 20 familias sin su sustento laboral.


Familiares de enfermeros del anexo del hospital Señor del Milagro quienes poseen contrato Covid dialogaron con DNI SALTA mostrando su angustia y preocupación ante la inminente pérdida de sus puestos laborales y contaron que el gobierno les prometió que les asegurarían el puesto laboral pasándolos a planta permanente una vez que todo vuelva a la normalidad, situación que no ocurrió, inclusive que empeoró ya que el sábado último se les venció el contrato y se les notificó que trabajarían solo 6 horas repercutiendo esta decisión de manera drástica en los sueldos que venían cobrando.


“Son 20 puestos laborales, solamente en el anexo de la calle Rivadavia que están corriendo riesgo de quedarse en la calle. Tenemos conocimiento también de trabajadores de hospitales y centros de salud que están en la misma situación y lo están queriendo sacar” expresaron.


En la misma línea dijeron que algunos enfermeros fueron trasladados al interior, más precisamente a al departamento de Rivadavia, donde tuvieron que aceptar y despegarse de sus familias en condiciones de precariedad. Sin embargo, dijeron que no todos se pueden ir y no porque no quieran sino por cuestiones familiares, económicas y personales.


Sobre lo que fue la pandemia, familiares lamentaron que los esenciales estén recibiendo estas repuestas del gobierno ya que en esa época eran obligados a trabajar enfermos con los síntomas propios del covid-19: “iban enfermos a trabajar y ahora los quieren dejar”.


“Están a la expectativa de lo que vaya a suceder. Ellos tienen miedo de denunciar por temor a las represalias”, al tiempo que dijeron que de persistir esta situación no les va a quedar otro remedio que tomar medidas para ser escuchados. 
 

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