SALTA

De cara a las elecciones 2023

[VIDEO] Arrancó mal la precandidatura a gobernador del saencista y radical Miguel Nanni: Gerardo Morales muy sutilmente le bajó el pulgar

El siempre acomodadizo Miguel Nanni, autoridad de la UCR en la provincia y muy cercano a Gustavo Sáenz, anunció su precandidatura a gobernador para 2023 por Juntos por el Cambio. Y para ello, ya comenzó a hacerse autobombo, "colgándose" de la popularidad de la cabeza suprema de su partido y referente de la oposición nacional, Gerardo Morales. Pero el "apoyo" del gobernador jujeño fue más que tibio.

Arrancó mal la precandidatura a gobernador del saencista y radical Miguel Nanni: Gerardo Morales muy sutilmente le bajó el pulga
Arrancó mal la precandidatura a gobernador del saencista y radical Miguel Nanni: Gerardo Morales muy sutilmente le bajó el pulga

Si bien los problemas en Salta apremian y son demasiados, la inflación crece y la pobreza está haciendo estragos, cuando la larga cuenta regresiva marca que aún falta más de un año para las próximas elecciones nacionales y provinciales, varios integrantes de la casta política ya tienen la obsesión electoral a flor de piel y, en lugar de desgastar energías en lo importante y urgente, comienzan a intentar entretejer estrategias y moverse cual ajedrecistas especulando, generando golpes de efecto y comenzando a posicionarse a los empujones en la escena política de cara a fines de 2023.

Un claro ejemplo de ello es la actual autoridad salteña de la Unión Cívica Radical, el saencista Miguel Nanni, quien pese a su debilitada imagen como diputado nacional, con una pobrísima, improductiva y larga gestión en el Congreso nacional, incluso ausente durante la pandemia, cuando la provincia sufría los embates del coronavirus y los salteños necesitaban legisladores fuertes, firmes, trabajadores y que velen por el pueblo, hoy no se resigna a admitir que su ciclo está cumplido, e intenta seguir cultivando su estilo de vida que, básicamente, consiste en vivir del Estado a como dé lugar, más allá de la jerarquía o relevancia del cargo que pretenda ocupar.

El radical y saencista Nanni, quien supo hacer en los últimos tiempos de la especulación, de la conveniencia y del escaso compromiso un estilo de vida dentro de la política, siendo un obediente servil del poder político para fortalecer su ambición de permanecer y de sus intereses propios, ya comenzó a hacerse su propio "autobombo" a través de un video que difundió en las últimas horas, donde se lo ve junto al referente nacional de Juntos Por El Cambio y cabeza máxima del radicalismo en el país, el Sobernador jujeño Gerardo Morales, anunciando su precandidatura a gobernador de cara a las elecciones de 2023. Es decir, una "película repetida" en las vísperas de cada contienda electoral, donde muy a menudo suele autoproclamar sus apetencias de primer mandatario, pero que luego las termina negociando para un cargo de legislador, como ya lo hizo en otras oportunidades.

Lo cierto es que este lunes el siempre acomodaticio Nanni lanzó su precandidatura a gobernador para 2023 atribuyéndose él mismo la "bendición" de Gerardo Morales para tal fin. Sin embargo, en el video que el mismo Nanni difundió claramente puede observarse un apoyo "tibio" de un Morales que en ningún momento asevera con claridad ni de manera férrea que el cafayateño será su precandidato de Juntos por el Cambio en la carrera por la gobernación y sutilmente le bajó el pulgar a su correligionario radical.

Lo cierto es que Morales evitó en el video, en el que se lo ve junto al especulador Nanni, afirmar enérgicamente que éste será nuestro precandidato del radicalismo, dejando abierta la posibilidad de posicionar desde el padrinazgo político a otro eventual candidato que represente realmente una figura fuerte dentro del frente salteño de Juntos por el Cambio, que los hay, y que verdaderamente puedan medir en las potenciales encuestas o, al menos, medir más que los números que podría representar el débil Nanni, más aún teniendo en cuenta el largo camino que resta de aquí a 2023. Lejos de "jugársela" por Nanni, el gobernador jujeño y líder radical habló de "apoyo" y de "caminar juntos", pero lejos estuvo de presentarlo como "su" precandidato en Salta.

"Quiero saludar al pueblo de Salta y en particular a toda la militancia del radicalismo, y a todos los hombres y mujeres que forman parte de Juntos Por El Cambio. Como presidente del radicalismo a nivel nacional y miembro de la mesa de Juntos Por El Cambio, el desafío es fortalecer a JxC, dar la batalla en las próximas elecciones, tanto a nivel provincial como a nivel nacional. Y quiero expresarle todo mi apoyo a Miguel Nani, que es un correligionario al que conozco. Comprometo todo mi apoyo e ir a caminar como militante al lado de Miguel, y al lado de todos los hombres y mujeres de Juntos Por El Cambio. Fuerza Juntos Por el Cambio, adelante la UCR", fue el mensaje de Morales, que en ningún momento expresó con claridad que Nanni será su "bendecido" para pelear por la gobernación en Salta desde el primer movimiento opositor del Gobierno nacional.

Sin embargo, Nanni ya fogoneó y armó su cartel y se promociona como postulante a gobernador, para lo cual buscó nada menos que "colgarse" de una figura pesada para realzar sus intereses personales, como siempre lo hizo, en su afán por permanecer cobijado por la función pública sin grandes logros de gestión y con escasísimo trabajo real, siempre reticente al trabajo y a la presentación de proyectos de ley durante su prolongada estadía en la Cámara baja nacional.

No es algo nuevo que Nanni insinúe o amenace (esta vez con cartel, un video que no dice nada concreto, y todo) con ser candidato a gobernador, ya que a posteriori, en cada carrera electoral, siempre termina negociando por sus propios intereses para agenciarse una banca en Diputados o en algún lugar ligado a la función pública, incluso sin ponerse colorado a la hora de vender al partido que dice amar, tantas veces en desmedro de las banderas del radicalismo, y en beneficio de sus intereses individuales.

Basta recordar las veces en las que afirmó ser "gobernador o nada", para luego ir bajando sus pretenciones a senador o diputado, siempre especulando y sondeando para en definitiva terminar negociando por un cargo.

En ese afán, también cabe recordar cuando en algún momento despotricó contra el senador nacional Juan Carlos Romero pidiendo su jubilación, cuando luego, lejos de ruborizarse y para evitar perder una hipotética contienda con JCR por una senaduría en las PASO, se acobijó bajo su ala como su precandidato a diputado nacional, para renovar su banca, en 2019. El mismo Nanni que en su momento trató de perdedor a Rubén "Chato" Correa, actual titular del Comité Capital de la UCR, y tiempo después lo apoyó en la interna radical. Aquel que también no le puso el mismo énfasis que a sus jugadas políticas a la defensa de los derechos de los trabajadores vitivinícolas en su Cafayate natal, cuando se le reclamaba.

El referente radical salteño, quien a su vez, al igual que su correligionario, el intendente de Tartagal Mario Mimessi, el más saencista de los jefes municipales salteños, no reniega de su afinidad con el saencismo, aquel que suele acomodarse en todos los casilleros y como quien dice, prefiere poner siempre "un huevo en cada canasta", esta vez se colgó de la popularidad de Gerardo Morales para lanzarse supuestamente a su aventura de buscar la gobernación. 

A todo esto, de llegar a ser cierta la intención de Nanni de competir por el máximo cargo político de la provincia, hoy desde una precandidatura, no será difícil adivinar que al mismo Gobernador Gustavo Sáenz, quien también se subirá al ring en busca de su reelección, le conviene más tener como hipotético "contrincante" a un "opositor" (muy entre comillas) tibio, funcional, débil y obediente como Nanni, y no a un Romero, un Alfredo Olmedo o un Carlos Zapata, por citar nombres de peso dentro de la oposición. Y no sería descabellado que sea el propio Sáenz el que le esté dando apoyo y fogoneo al oriundo de Cafayate para su incierta aventura para el cargo de gobernador.

Una jugada que dentro de la lógica de los políticos puede llegar a ser potable para el oficialismo salteño, en tiempos donde los movimientos de "ajedrez" parecen importar más que una provincia plagada de conflictos urgentes. Aún así, el mismo Morales no se la jugó por completo por Nanni.


 

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