SALTA

Editorial de DNIsalta.com

[VIDEOS] En Salta falta responsabilidad colectiva: NO se respeta la CUARENTENA TOTAL y los que deben controlar hacen la vista gorda

Mientras en otras provincias ya hay decenas de detenidos por no respetar el aislamiento, en la nuestra muchos siguen el curso normal de sus vidas sin obedecer la cuarentena total decretada por el Gobierno Nacional.

Los supermercados con gente agolpada para abastecerse en plena cuarentena. Foto enviada al WhatsApp de DNIsalta.com
Los supermercados con gente agolpada para abastecerse en plena cuarentena. Foto enviada al WhatsApp de DNIsalta.com

No se trata de ponerse volverse loco, alarmista, apocalíptico o extremista. Se trata de parar la pelota, tranquilizarnos, y fundamentalmente tomar consciencia de que estamos en una guerra. Sí, una guerra, sin armas nucleares, químicas, cañones ni bombas, y lo que es peor, con un enemigo silencioso e invisible que puede estar a nuestro lado, muy cerca nuestro o de un ser querido, o tal vez debilitándonos sin que aún nos demos cuenta por su carácter de asintomático.

Se trata de entender que el mundo está transitando una debacle sanitaria inimaginable hace algunos meses a enormes escalas, y que la Argentina, y tampoco Salta, están excentas ni a salvo. Y que tenemos la fortuna, por así decirlo, que este flagelo del coronavirus tuvo su origen en lejanas geografías y a nosotros sí nos dio tiempo de alertarnos, cuidarnos, armarnos y protegernos, a nosotros y a los nuestros.

Imágenes enviadas al WhatsApp de DNIsalta.com - 0387 - 155460555.

Una vez que el presidente de la Nación, Alberto Fernández, ante el avance y la amenaza de la pandemia, decidiera imponer por decreto el aislamiento total, preventivo y obligatorio para todos los argentinos, pasadas las 00 horas, y durante toda la jornada del viernes, en nuestra Salta poco pareció haber surtido efecto las duras, y a la vez cercanas palabras del primer mandatario suplicando que nos quedemos en las casas, y menos aún la advertencia de multas, apercibimientos y hasta detenciones para aquellos argentinos que incumplan el aislamiento y no puedan comprobar que su presencia en las calles obedece a cuestiones justificables, como ser compra de remedios o tratamientos médicos impostergables, provisión de alimentos cumpliendo los protocolos en los supermercados, u otras causas de fuerza mayor.

Lo cierto es que en nuestra provincia sigue faltando responsabilidad social y colectiva ante una excepcionalidad que nos desborda. Las calles de Salta, por sectores, continuaron pobladas, con familias caminando por las calles, automóviles circulando y multitudes agolpadas en los supermercados, como lo pudo retratar DNIsalta.com en sus transmisiones en vivo este viernes, mostrando cómo gran cantidad de gente se congregó en distintos centros comerciales a través de extensas filas, exponiéndose ellos, y a toda la comunidad al contagio masivo y a la propagación del coronavirus.

Y mientras en Jujuy se detuvo hasta el mediodía de hoy a 34 personas, y en otras provincias, como Santiago del Estero, se llegó a las 65 detenciones de personas que desobedecieron al aislamiento preventivo y obligatorio determinado por el Gobierno Nacional a través de un decreto, violando los artículos 205 y 239 del Código Penal, en Salta parecía seguir la "joda" en las últimas horas, donde la inconsciencia del ciudadano común y la flexibilidad de los que deben velar por la seguridad de aquellos en esta coyuntura de pandemia mundial, resultaron un cóctel peligroso, que hasta puede costar vidas.

En la vecina provincia, un grupo de personas permanecía reunida en un espacio verde, lo que fue observado por efectivos de la policía provincial. Pero la situación se habría agravado cuando desde ese mismo grupo empezaron a insultar a los uniformados. Allí se registró un enfrentamiento con balas de goma donde se pudo ver la inflexibilidad ante un caso de emergencia mundial.

Los salteños, y los organismos de seguridad de la Provincia de Salta, debemos entender de una vez por todas que estamos ante una guerra sin fusiles y sin bombas, pero cuyo enemigo es invisible y silencioso, y al que solo se puede combatir quedándonos en nuestras casas y cumpliendo con todos los protocolos de higiene y seguridad. Porque, afortunadamente, aún estamos a tiempo.

¿Compartís la nota?